El azar
El azar, esa sentencia,
nos hace indefensos
ante nuestras verdades,
ante aquello que nos llega
sin pretexto, sin aviso.
El azar nos invade,
nos riega la piel
con sus colores,
con sus aromas nuevos.
nos abruma, nos aturde, nos rapta.
Quedamos a merced de sus designios,
en brazos de esas cosas
que no podemos
-no queremos- explicar.

Comentarios
Publicar un comentario