Sencillamente, nada.
Sí, mi inspiración puede llegar un día cualquiera, y así mismo, se puede largar cuando se le de la gana.
Hay demasiados temas para escribir; amor. No sé porqué siempre predomina ese. ¿Sera porque todos lo sienten? No creo. Debe haber una explicación más profunda a eso.
¿Y que tal si hablamos de una persona? ¿Una persona a la que nadie conoce pero deberían hacerlo?
¿Que tal si yo le vuelo a escribir a él? ¿Si le vuelvo a dedicar todas mis palabras por una noche?
A mi me parece un hábito ya olvidado. Gran error.
Si yo quisiera un poema de mil palabras, le pediría a él que me lo hiciera y sé que lo lograría. Pero, no necesito sus palabras, necesito sus abrazos, necesito sus besos, necesito su mirada, necesito su voz, lo necesito. ¿Alguien lo entiende? Eso espero...
Enamorarse puede llegar a ser una tarea demasiado complicada. ¿Y quien dijo eso? Un vago que no sabía sonreír.
Hace menos de una hora leí el escrito de una muy buena amiga mia: Juanita Vahos. Y ella me inspiro a escribir esto, que tal vez hable de lo mismo, tal vez no. Mi cerebro no esta programado para ser eficiente las 24 horas del día, y eso es algo que todavía no logran entender algunas personas.
¿De que no he hablado?... De los colores.Amarillo: Sol, pollitos, alegría, sonrisas, Bob Esponja.
Azul: El cielo, mi sudadera, el agua, las OREO.
Verde: Pasto, diversión, dulces, libertad.
Rojo: Él, sangre, pasión, besos, manzana, Blanca Nieves.
Listo.
A la persona que esta leyendo esto le pido de corazón disculpas, porque sé que se espera leer palabras inspiradoras o llenas de creatividad, llenas de color, llenas de "mi esencia" pero te darás cuenta de que en esto no hay nada poético por leer o encontrar.
Debería definir pequeñas y sencillas cosas que las personas de ahora no logran detallar:
-El Arcoiris: Es ese puente que comunica a las hadas con nuestro mundo. Ese puente esta lleno de colores porque, al pasar de los años, nuestras amigas las hadas o incluso los duendes han dejado su rastro por él. han dejado su huella de color y cada vez se llena más y más de nuevos sueños y experiencias que nosotros les damos a recordar a ellos. -Las nubes: Dulce de algodón con sabor a vainilla. También las podríamos definir como esas almohadas que siempre hemos querido tener para las noches de desahogo, o tal vez como peluches sin cara que necesitamos de vez en cuando para que seque nuestras lágrimas. ¡O tan simple como que son un soplo de la vida que ha pasado sus manos por encima de ellas para dejarlas a su gusto y a nuestro deleite!
-La sonrisa: Palabra exacta para definir la alegría intensa que siente tu alma en lo mas profundo de si misma pero que, por algún motivo, se demora mucho en salir de allá hasta que por fin logra exponerse al mundo entero solo con una leve elevación de los extremos de los labios.
-La lluvia: Lágrimas más grandes que caen del cielo solo para que veamos la realidad de las cosas. Gotas de sal que salpican un existir de sol. Ayuda a que la libertad por fin salga de su caja y nos lleve por el viento, soplando nuestras caras para que podamos sentir de nuevo la verdadera experiencia de vivir.
-Los besos: No, por más que busqué en libros de hace 40 años, e incluso en los de ahora, no pude encontrar alguna definición para esta palabra. Sin embargo, creo que hace poco esa palabra estuvo escrita en mis labios y fue una experiencia devastadora y hermosa.
-Las palabras: Uniones mínimas que ha tenido la conciencia y el subconsciente con la capacidad de leer y escribir de el hombre, desarrollada hace muchos años; olvidada hace pocos.
-Volar: Según el diccionario, ya es un verbo. Para mí, es un derecho.
-Hablar: Sensación de estar diciendo algo pero que lastimosamente, ahora no se oye.
-Amar: Es dejar ir. Es olvidar. Es desear que ella o él sea feliz por el resto de su vida. Es caer en una adicción definitiva a los ojos de esa persona. Es mirarla/o durante horas y no dejar que se pase el tiempo. Es contar los segundos para poder tenerla/o entre tus brazos. Es tocar con delicadeza. Es vivir con alas. Es que pase una hora y que solo hayan sido minutos para los dos. Es besar de una manera tan delicada y bella. Es de la mano caminar por siempre y para siempre. Es esa sensación de que solo ellos la podrán tocar, oír, sentir, amar juntos.
Son las 10:50 p.m del día veintiocho de octubre de dos mil once, y estoy escuchando a Foreigner.


